viernes, 22 de agosto de 2014

El 40% de los mensajes de WhatsApp presentados en juicios están manipulados

La Asociación de Internautas advierte que existen programas y software específicos para editar las conversaciones.

 
 
WhatsApp es la principal aplicación de mensajería instantánea con más de 500 millones de usuarios

Los expertos dudan de la validez en un juicio de capturas de mensajes extraídos de la popular aplicación de mensajería instantánea WhatsApp. Los juristas no se aclaran acerca de si se considería una prueba fiable. Se calcula que el 40% de los casos en los que se presentan mensajes de texto SMS y mensajes de WhatsApp como pruebas en juicios, estos mensajes están manipulados.

Según el presidente de la Asociación de Internautas, Víctor Domingo, a Servimedia, de 15 casos registrados en este año en nueve de ellos se presentaron mensajes verídicos mientras que en los seis restantes estaban manipulados. Por internet se pueden encontrar incluso programas que permiten editar mensajes enviados o recibidos de forma sencilla, como WhatsApp Toolbox o Fake SMS Sender.
Para el presidente de los Internautas, «un juez no se puede fiar» de que SMS y mensajes de WhatsApp que se presenten como pruebas no estén manipulados y reconoce que «nos llaman mucho de juzgados» para hacer esa consulta. Esa posibilidad existe, dice este experto, quien consideró que deben ser los forenses informáticos quienes pueden hacer un peritaje y determinar si ha habido manipulación. 

«Hay mucha ignorancia respecto a este tema», manifiestó, al tiempo que y reconoció que en la asociación hay constancia de que ha habido casos judiciales en los que se han aceptado SMS y mensajes de WhatsApp que sí estaban manipulados. En un informe publicado por la entidad este jueves respecto a la manipulación de mensajes se indica que existen formas de falsificar, crear y modificar tanto sms como mensajes de WhatsApp «sin tener conocimientos técnicos previos ni ser un experto». 

La asociación advirtió de que las técnicas descritas en el informe «son capaces de burlar cualquier análisis forense informático», por lo que «hay que tener cuidado jurídicamente con las pruebas aportadas».
Sin embargo, para algunos expertos juristas un mensaje de WhatsApp puede ser considerado una prueba válida. Luis Francisco Rodríguez Palanco, del despacho andaluz HispaColex, se cuestionaba esta situación en un artículo publicado en 2013, en donde aseguraba que el contenido es «perfectamente válido» como prueba en un procedimiento judicial «siempre y cuando se respeten los Derechos fundamentales a la hora de obtener dicha prueba».

Este artículo ha sido extraido de la web cincodias.com 

martes, 29 de julio de 2014

¿Por qué tardan tanto en cargar su batería mis dispositivos?

No sería la primera vez que tras tener un teléfono cargando toda una noche, a la mañana siguiente vemos como apenas un cuarto de su batería está llena. El cable parece en perfecto estado, el cargador es nuevo y el terminal indica que está cargando ¿donde está el problema?

Pues lo cierto es que, aunque no lo parezca, ni los cargadores son todos iguales, ni los cables USB tampoco o estamos usando un enchufe incorrecto para cargarlo. Estos tres, habitualmente, son los problemas que causan que un terminal cargue despacio su batería o no la cargue en absoluto.


 La clave está en el amperaje

Actualmente, la mayoría de los dispositivos móviles cuentan con cargadores de 5 voltios, sin embargo, no todos ellos son iguales. Y es que la diferencia estaría en el amperaje. Los smartphones suelen tener cargadores de 1 amperio mientras que los de los tablets cuentan, habitualmente, con dispositivos de 2 amperios. Esta es la causa por la que los cargadores de tablets también son conocidos como los de 10 wattios (amperios x voltios = wattios). Por lo tanto, los cargadores de smartphones son de 5W y los de tablets de 10W, pese a contar con el mismo voltaje, y por tanto, poder utilizarse con unos y con otros.
Está claro que, por tanto, la diferencia es palpable. Utilizar un cargador de smartphone en un tablet puede duplicar el tiempo que necesita para cargar la batería mientras que al contrario se puede reducir a la mitad.

Todos parecen iguales, pero no lo son

Ya hemos hablado del cargador, pero es que habitualmente ya todos son cargadores USB y, erróneamente también, pensamos que todos los cables USB son iguales por llevar a un lado un conector normal y otro microUSB, el que se ha impuesto en el mercado. A parte de que, como es habitual, lo "barato sale caro", y no son pocos los casos de terminales que han echado a arder por utilizar cables no oficiales, lo que si deberíamos fijarnos es qué versión de USB son. No es lo mismo un cable USB 2.0, que nos cargará el terminal, como mucho, entre 0,5 amperios o 1 amperio como máximo, a usar un cable USB 3.0 que admite hasta 5 amperios. De nuevo, la suma es fácil.

Siempre mejor la pared que un puerto USB

Finalmente, tampoco es lo mismo cargar un terminal con el cable USB conectado a un ordenador u otro dispositivo que utilizar el cargador. Y es que donde enchufamos el cable también es importante. Los puertos USB, a nos ser que utilicemos un programa especial, suelen dar un máximo de 0,5 amperios, lo que da casi para mantener la batería del terminal que hemos conectado y poco más. Algunos ordenadores como los de Apple, al detectar que se ha conectado un iPhone o iPad suben esta cifra hasta los 1,5 amperios, pero siempre será más interesante conectar el terminal a la pared que utilizar cualqueir otra opción.

jueves, 10 de julio de 2014

Samsumg vuelve a reirse de Iphone

Samsung se vuelve a burlar de los usuarios de iPhone en su publicidad del Galaxy S5.

Si sigues los pasos de Samsung en telefonía últimamente, sabrás que el fabricante no tiene problema en “pegar fuerte” a sus rivales en su publicidad, y aunque parecía que se estaba moderando en sus últimos anuncios con un tono menos beligerante y sencillamente explicando las bondades de sus smartphones, el último comercial que ha publicado el fabricante coreano va directamente dedicado a los usuarios de iPhone a los que denomina “abraza muros”. Y es que el anuncio ridiculiza la autonomía de batería del iPhone y sobre todo el no contar con la posibilidad de cambiar este elemento.


Además, el anuncio señala el sistema de ahorro de energía estrenado por el Galaxy S5 que permite exprimir la batería cuando su carga desciende de un determinado porcentaje. Por supuesto, el comercial olvida que muchos usuarios que viajan con teléfonos cuya batería no se cambia fácilmente, se hacen con baterías externas que pueden recargar el smartphone en un momento de emergencia y no abultan mucho más que una segunda batería.

En cualquier caso, el anuncio, que pertenece a la serie “The next big thing”, está filmado con bastante sentido del humor y con un tono similar a los primeros anuncios de Samsung de esta serie en los que ridiculizaba las colas de usuarios que esperaban para adquirir los nuevos iPhone.

 


martes, 8 de julio de 2014

El remitente de WhatsApp puede estar falseado

Dos expertos en seguridad españoles han encontrado una vulnerabilidad en el popular WhatsApp que permitiría cambiar el remitente de los mensajes para hacerse pasar por otra persona. Este fallo, además del problema de confianza que puede llegar a causar entre los usuarios del programa, tiene hasta implicaciones jurídicas ya que los mensajes de esta aplicación han servido como prueba de conversaciones en juicios por acoso, o divorcios, entre otros. Los dos hackers que han descubierto el agujero de seguridad son Jaime Sánchez y Pablo San Emeterio, y al parecer para suplantar a otro usuario en WhatsApp hacen falta avanzados conocimientos técnicos, lo que sin duda es un consuelo.


Según explican los dos expertos, los mensajes pasan por un sistema de cuatro contraseñas al entrar y salir de los servidores de WhatsApp y la vulnerabilidad se encuentra en la posibilidad de interceptarlo una vez sale del servidor y antes de que llegue al teléfono del receptor. De este modo se puede modificar el remitente del mensaje y el móvil receptor no tiene forma de saber que ha sido suplantado.

Esta vulnerabilidad no es ni la primera ni la más peligrosa de las que se han ido encontrando en WhatsApp, pero si se confirma que es posible suplantar a un usuario podría dar lugar a que se llevasen a cabo falsas acusaciones, o denuncias basadas en falsos mensajes mediante WhatsApp de usuarios a los que ni siquiera hace falta tener acceso físico a su teléfono. Según explica además el reportaje sobre los dos expertos publicado por El País, el número de casos en los que se aportan mensajes de WhatsApp como prueba ha crecido de manera exponencial en los últimos tiempos y nada menos que una de cada 20 pruebas está falseada. Algunas de ellas con manipulaciones burdas en Photoshop, pero otras llevadas a cabo con troyanos u otros sofisticados programas maliciosos.

jueves, 3 de julio de 2014

Es hora de hablar seriamente del impresionante poder que tiene Facebook

Facebook ha estado haciendo experimentos en silencio sobre el poder que tiene para influir en multitud de cosas, desde cómo expresamos nuestros sentimientos hasta a quién vamos a votar, y el mundo por fin se ha dado cuenta de ello. Ahora ha llegado la hora de entablar un debate que hace mucho tiempo que debería haberse planteado: ¿Cuáles son las obligaciones de compañías como Facebook y Google, que tienen el poder de configurar nuestra realidad colectiva?


El pasado fin de semana se propagó una ola de indignación en internet por un experimento que Facebook llevó a cabo en 2012 durante una semana. El resultado fue que ver cosas positivas en Facebook incrementa algo la posibilidad de que uno ponga algo positivo en la página; y lo inverso también es cierto. Pero al contrario de lo que se ha dicho, los investigadores no detectaron ninguna prueba de que Facebook realmente modificara el estado anímico de nadie.

Dejando aparte los aspectos éticos del experimento (para algunos es horroroso mientras que otros piensan que no tiene mucha importancia), sus resultados demuestran algo importante: que puede que no haya habido ninguna compañía en la historia con tanto poder como Facebook para influir en lo que pensamos y en lo que sentimos.


Facebook es grande y su alcance es mayor que el de cualquier medio en toda la historia. Y si quisiera podría obtener incontables datos sobre nosotros aunque nosotros no los revelemos, como nuestra orientación sexual, nuestro estado civil, nuestra propensión a consumir drogas, nuestro coeficiente intelectual, nuestras tendencias políticas, etcétera

La cuestión es la siguiente: ¿qué sucedería si Facebook decidiera hacer uso de todos estos datos? No sólo venderlos a empresas, sino también utilizarlos para influir en el estado de ánimo de las personas con el fin de conseguir algo concreto.


Por ejemplo, ¿qué sucedería si Facebook le enviara una mezcla óptima de contenidos positivos y negativos con el fin de que utilice Facebook la máxima cantidad de tiempo al día? Con el experimento anterior, Facebook ya ha demostrado que tiene el poder para determinar lo que usted lee mediante esta táctica. Y a partir de ahí, establecer una relación entre ese poder y el número de minutos que usted pasa en Facebook constituye un ejercicio matemático sencillo.


Facebook sería estúpido si no usara estos datos para manipular nuestros sentimientos con el fin de que naveguemos por su página el mayor tiempo posible, y como los algoritmos que usa para determinar las noticias y mensajes que recibimos no son públicos, no hay forma de que nadie sepa nunca cómo lo hace. Tampoco hay leyes que le prohíban hacerlo.


Otro ejemplo del poder de Facebook es el siguiente: en 2010, Facebook demostró que podía incrementar el nivel de participación electoral en unas elecciones al Congreso en EEUU al enviar mensajes concretos a sus usuarios. Dadas las características de los usuarios de la red social (en 2010 había más jóvenes y más amantes de la tecnología que ahora), tiene sentido preguntarse si al enviar estos mensajes Facebook influyó inconscientemente en el resultado de esas elecciones al Congreso.


Los algoritmos que determinan las noticias y mensajes que recibimos en Facebook, los resultados de las búsquedas que hacemos en Google y los mensajes que aparecen en la pestaña de “descubrimiento” de Twitter son cajas negras. Apenas tenemos idea de la manera en la que Facebook decide influir en los 1.200 millones de personas que usan la página regularmente.

Si cuando sea más mayor Mark Zuckerberg decide llegar a ser un magnate de los medios como Hearst, que manipula las noticias para conseguir sus propios fines, nadie podrá impedírselo. En cierto sentido, esto hace que Facebook sea una compañía de medios como cualquier otra de la historia. La diferencia es que debido a la cantidad infinita de datos que posee y a su capacidad para hacer cambios mínimos en su algoritmo para cada usuario a nivel individual, en cierto sentido Facebook tiene más poder que cualquier magnate de los medios de comunicación en el pasado.


También cabe preguntarse si Facebook tiene la obligación moral de usar sus datos para un buen fin. Si Facebook puede deducir cuál es nuestro estado de ánimo a partir de los mensajes que ponemos en la página, ¿debería intentar desarrollar un algoritmo para determinar qué usuarios es más probable que cometan un acto violento o se suiciden? Y al igual que aquellos que dicen que deberían echarse antidepresivos en el agua potable, ¿tiene Facebook la obligación de enviar a sus usuarios más tristes únicamente mensajes y noticias positivos que les animen?

martes, 24 de junio de 2014

Google y Facebook serán bancos en breve

Apenas puede dar por superada la banca la gran crisis que dio la vuelta al sector financiero en los últimos años, que ya se ve obligada a enfrentar otro reto aún mayor si cabe. Los gigantes de la tecnología como Google y Facebook, junto a un enjambre de pequeñas empresas de internet, toman apresuradamente posiciones para entrar en el negocio financiero, amenazando con causar un terremoto cuya consecuencia sea, más pronto que tarde, un nuevo mapa bancario muy diferente al que ahora conocemos. (En la foto, los fundadores de Google).

Lo más grave es que, dentro de poco más de seis años, en 2020, los bancos tradicionales podrían perder el 30% de sus ingresos totales en el mundo por culpa de estos nuevos competidores, que se llevarán esta parte del pastel, según revela un informe de la asesora Accenture.

"De momento, está surgiendo como una pequeña ola en el océano, pero crece a gran velocidad y cuando impacte con la tierra, entonces, será terrible", vaticina Matthias Kröner, presidente del banco Fidor, pionero en la banca on line en Alemania. Entre 1993 y 2002, se posicionó con la marca Direktbank DAB, para convertirse después en Fidor y formatear su actividad acomodándola a una nueva forma de hacer en el sector financiero. El P2P permite dar crédito a empresas o individuos en plataformas 'on line'.

"La crisis no ha modificado la forma de trabajar de la mayoría de los bancos, siguen como si nada hubiera sucedido", reconoció este empresario, para después advertir de que existe "la demanda de una nueva banca". Fidor no asesora a sus clientes en oficinas, sino que les permite discutir entre ellos y compartir información en foros de internet e, incluso, prestarse dinero unos a otros -los denominados préstamos sociales-. Es más, hasta hacer aportaciones financieras a proyectos externos, creando una especie de comunidad financiera que amplía el espectro de relaciones entre un cliente y su banco.

Los clientes de Fidor pueden retirar efectivo en cajeros automáticos con una tarjeta corriente. Realizan transferencias y cobros o pagos en cuenta a través de correos electrónicos o de operaciones telefónicas, de manera que el cliente lleva en el teléfono su banco, su comunidad financiera, sometiendo al resto del sector a una presión hasta ahora nunca vista. DAB Bank, Comdirect o ING-Diba manejan, a diario, millonarias inversiones en Bolsa por instrucciones de sus clientes. Pero la sorpresa es que todo apunta que esto no ha hecho más que empezar. 


"La transformación digital ha dejado ya de ser una tendencia, nos exige una transformación radical a todo el sector", reconoce Theodor Weimer, jefe de Hypo-Vereinsbank. «Esto se parece a la revolución industrial del siglo XIX, la digitalización dará lugar a un nuevo modelo, no solamente de sector, sino a un nuevo modelo de economía», explica este banquero, justificando su plan de cerrar en los próximos años la mitad de las cerca de 600 sucursales del banco que dirige.

Prueba de la gravedad de la situación es el hecho de que aproximadamente una cuarta parte de los pagos a través de internet en Alemania los realiza un intruso en el sector, Paypal, de Ebay, con 148 millones de usuarios en todo el mundo -opera en 26 divisas y 193 países-, lo que supone tantos habitantes como Alemania y Francia juntas. Al día interviene en nueve millones de pagos. Al segundo mueve 4.600 euros. El año pasado, a través de Paypal, circularon casi 130.000 millones de euros, de los que la séptima parte fueron pagos con el móvil. Mientras su negocio total creció un 29%, sus pagos con teléfonos aumentaron un 100%.
Hace sólo dos años, la mayor parte de los directivos de la banca europea percibían a Paypal como una opción exótica a la que esporádicamente podían recurrir sus clientes. Hoy, sin embargo, se devanan los sesos buscando cómo hacer frente a ese nuevo enemigo.

Apple apenas tiene 800 millones de usuarios registrados en iTunes con sus respectivas tarjetas de crédito. La previsión es que a finales de 2014 sean 1.000 millones. En cuanto a Google, gestiona más de 450 millones de cuentas de Gmail. Realiza más de 1.170 millones de búsquedas mensuales, y más del 50% del mercado de los smartphones usan su sistema operativo Android. Sin duda, cifras millonarias que tienen asustados a los gestores bancarios.

El presidente de BBVA, Francisco González, fue uno de los primeros banqueros españoles que alertó de la nueva competencia que estaba aflorando. "Estos nuevos jugadores están cubriendo todas las partes de la cadena de valor", reconoció este banquero en un encuentro celebrado, hace apenas un mes, con sus consejeros regionales en México. Es más, advirtió de que los préstamos habían dejado de ser un negocio "exclusivo" de la banca. En este sentido, González fue claro al reconocer que «los bancos no pueden seguir refugiándose en las barreras regulatorias que hasta ahora les protegían», sino que deben cambiar rápido si no quieren ser reemplazados por los nuevos jugadores digitales. La única "ventaja competitiva" de la que gozan los bancos es «la gran cantidad de información» que tienen de sus clientes, en palabras de González.

Según Bain&Company, en torno a 3.500 empresas están accediendo al negocio bancario. Los inversores advierten un nuevo mundo de posibilidades y hay quien predice un nuevo El dorado para el sector, como Square Ventures, uno de los primeros en sumarse a la incipiente actividad financiera de Twitter, involucrándose en Lending Club. La empresa estadounidense ofrece pequeños préstamos de privado a privado, con un volumen de alrededor de cuatro millones de dólares. Es el modelo en el que se han fijado en Alemania los hermanos Samwer, que han partido de la experiencia de la tienda on line de calzado Zalando para lanzarse al sector del crédito.


El estudio de Accenture detecta que estos negocios florecen con más entusiasmo en los sectores menos regulados y con menos exigencias legales -cambiar divisas a través de internet o la compra de productos a plazos-. Su cuota de mercado es sólo del 2%, pero su influencia no debe ser desestimada, sobre todo porque amenaza con crecer abruptamente en cuanto Google y Facebook entren masivamente en el negocio.
"Estamos hablando de empresas con grandes músculos y bolsillos muy, muy profundos", advierte Urs Ruegsegger, jefe del operador del mercado de valores suizo y proveedor de tarjetas bancarias SEIS. Google, Apple y Facebook no quieren desvelar por ahora sus planes, pero hay crecientes indicios de que planean un desembargo a gran escala. 


El nuevo iPhone va equipado con un sensor de huella digital para poder entrar con todas las garantías en el sector de los pagos por teléfono. Google tiene en marcha en EEUU una bolsa financiera, Google Wallet, a través de la que los usuarios pueden efectuar pagos, transferir o recibir dinero. En Europa cuenta con una licencia bancaria y podría operar en cualquier momento. Facebook está a punto de conseguir una licencia bancaria en Irlanda.

jueves, 5 de junio de 2014

Google te espía, pero puedes evitarlo


Google ha conseguido convertirse en la puerta de acceso a Internet para millones de usuarios. La compañía ha crecido y sus servicios son herramientas imprescindibles para la navegación de gran parte de los internautas. A través de esa posición privilegiada, Google es capaz de espiar la navegación de sus clientes, lo que se conoce como 'tracking'. A continuación detallamos los servicios de la compañía que permiten a Google conocer la actividad de los usuarios en la red y damos algunas soluciones para evitar que así sea.
El objetivo del 'tracking' o monitorización de la actividad es, sobre el papel, ofrecer servicios más personalizados y publicidad más útil a los usuarios. Sin embargo, no todo el mundo tiene confianza en esos objetivos y hay bastante recelo ante los posibles usos que Google puede dar a la información que recopila sobre cada usuario.

Esas dudas sobre la información recolectada hacen que sea importante conocer las herramientas y servicios con los que Google consigue los datos de navegación, como explican en el portal Ghacks. Al conocer de forma concreta los servicios en los que se produce, los usuarios tendrán la posibilidad de buscar alternativas en caso de que no quieran que la compañía sepa los detalles de su navegación en la red.

Los servicios de Google

Google realiza 'tracking' a través de sus servicios y plataformas más conocidos. Así, su buscador, Google Búsquedas, es una de las principales herramientas para ello. Se trata del buscador más popular del mundo y muchos usuarios incluso lo utilizan como página principal en sus navegadores. A través de los datos registrados en Google Búsquedas, la compañía es capaz de recolectar información muy importante. En concreto, el buscador ofrece a Google datos sobre los intereses de los usuarios, lo que es un activo muy valioso en el campo de la publicidad.

YouTube y otros servicios como Gmail o Google Drive también brindan a Google la oportunidad de “espiar” a los usuarios. La navegación a través de estas plataformas también aporta información muy precisa sobre gustos y deseos y son datos que de nuevo dan mucho poder a la compañía. Siguiendo con las fuentes que utiliza Google para conocer los detalles de los usuarios, destacan Chrome y Android. Se trata de dos de los productos estrella de Google, que gozan de una gran popularidad. A través de estas herramientas, Google puede conocer aún más datos de sus clientes, completando la información sobre sus intereses.
Una mención especial merece Google+, la red social de la compañía. Se podría decir que se trata de una herramienta especialmente interesante para Google y su interés por la actividad de los usuarios. Google+ permite indagar en las formas de relación de los usuarios entre sí, estableciendo vínculos que pueden ampliar y reforzar los datos recolectados a través de otras fuentes.
A todas estas plataformas hay que añadir otros servicios que no son tan conocidos, como Google Adsense o Google DNS, que también brindan a la compañía la posibilidad de acceder y recopilar información sobre la navegación.

Evitarlo es posible

Como se puede apreciar, la lista de servicios desde los que Google puede monitorizar la actividad de los usuarios y la variedad de información a su alcance es abrumadora. Precisamente ese torrente de datos es lo que ha permitido a Google convertirse en el gigante de Internet que es en la actualidad y puede que haya usuarios que no estén conformes. En ese caso, hay algunas alternativas para conseguir eludir el control de Google.

Teniendo en cuenta que Google Búsquedas es una de las principales herramientas al alcance de Google para realizar 'tracking', utilizar un buscador alternativo es una opción. Hay distintas posibilidades y determinados servicios apuestan concretamente por no monitorizar la navegación de los usuarios. Una opción puede ser DuckDuckGo.

No utilizar los servicios de Google Apps es otra posible medida, aunque puede ser demasiado drástica. En lugar de llegar a ese extremo, una posibilidad útil es cerrar la sesión de los servicios de Google una vez que se utilizan. El objetivo es no mantener las cuentas vinculadas a toda la navegación.
Por último, también se puede evitar el seguimiento de Google con otras medidas más concretas. Por ejemplo, existen extensiones capaces de bloquear la publicidad de Google Adsense y hay DNS alternativos a los de la compañía. Con estas medidas, también se podrá sumar barreras para impedir a Google conocer los datos de navegación. Articulo extraido de cincodias.com