Durante el primer bloque del
cara a cara entre los candidatos del PSOE y el PP
a la presidencia del Gobierno, dedicado a la economía y el empleo,
Alfredo Pérez Rubalcaba y Mariano Rajoy hablaron de pasada del
sector inmobiliario.
Pero no para detallar sus propuestas para atajar la profunda crisis que
atraviesa la vivienda en España, sino para echarse en cara la
responsabilidad de la burbuja inmobiliaria.
Sacó el tema el líder socialista al referirse a la abultada
deuda de los bancos y los activos tóxicos.
Rubalcaba afirmó que los bancos no prestan porque deben mucho, y
atribuyó ese endeudamiento a la burbuja inmobiliaria que, a su juicio,
creó el PP. Rubalcaba admitió que el PSOE tardó en pinchar la burbuja,
pero insistió en que fueron los gobiernos populares quienes alimentaron
la especulación con la ley de liberalización del suelo de 1998.
Fue un dardo que no tardó en devolver el líder conservador con una batería de cifras sobre la desaforada
construcción
en la época del 'boom'. "Dice que la burbuja inmobiliaria la inició el
PP. Pero los años que más viviendas se iniciaron fueron 2006, 2005 y
2004", con José Luis Rodríguez Zapatero en el poder, respondió Rajoy.
"No se excusen y asuman su responsabilidad", incidió, asegurando que el
PSOE "no hizo nada contra la especulación y se ha limitado a echar la
culpa a los demás".
Comenzaba un rifi-rafe intercalado entre otros temas fundamentales
como el paro, la prestación por desempleo, las pensiones y la corrección
del déficit. De nuevo Rubalcaba cargaba contra Rajoy y señalaba que
"por cierto, las casas de 2005 se empezaron a construir en 2002", con
José María Aznar como presidente del Gobierno. Y añadió: "lo que no hay
que hacer es volver a las deducciones de vivienda por encima de los
30.000 euros porque es cebar la bomba inmobiliaria". El candidato
socialista criticó que Rajoy quiera rescatar la
desgravación por compra habitual o prorrogar el
IVA superreducido al 4%, así como bajar el impuesto de transmisiones patrimoniales.
Para Rajoy, los socialistas no pueden dar lecciones cuando han hecho
una serie de medidas que ni siquiera llevaban en su programa, como subir
el IVA o limitar la desgravación por compra de vivienda.
El origen de la burbuja
Pero más allá de las acusaciones y reproches electoralistas, ¿quién
es realmente responsable de la burbuja inmobiliaria? ¿Cómo se gestó el
monstruo que dificultaría años después el acceso a una vivienda? Cabe
destacar que
las causas son muchas y han surgido tanto en los gobiernos del PSOE como en los gobiernos del PP, e incluso en la época de UCD con Adolfo Suárez. Desde la introducción de las deducciones fiscales por adquisición de casas, hasta la
bajada de los tipos de interés que motivó el endeudamiento, pasando por la
especulación
que infló los precios. El que fue el motor del crecimiento económico
español durante años ha salido caro. Se construyeron miles de casas que
ahora no se pueden pagar y permanecen vacías en stock sin ver la luz al
final del túnel. Un valor que se creía de futuro y que ha llevado a la
ruina a miles de familias y empresas. Ahora puede que muchos ciudadanos
nunca puedan tener un inmueble en propiedad.
Fue
en 1979 cuando arrancó la deducción por compra de vivienda.
El socialdemócrata Francisco Fernández Ordóñez, ministro de Suárez,
hizo una reforma fiscal que supuso el nacimiento del IRPF y estableció
la deducción en el 15% para la adquisición de sucesivas viviendas
habituales. En 1991, con Felipe González en el Ejecutivo desde el 82, se
creó la posibilidad de deducir por las cuentas vivienda. En el 98, una
reforma de más calado eliminó la deducción más allá de la primera
vivienda e introdujo un límite fijo en la base de deducción, que era de
1.500.000 de las antiguas pesetas. Ahora es de 9.015 euros. El coste
fiscal para el Estado pasó de casi 230 millones en 1980 a más de 6.000
millones en 2007. Pero el efecto era multiplicador sobre los ingresos
que generaba la compra de pisos.
Pero no solo el
beneficio fiscal estimuló las decisiones de inversión en vivienda. También el ciclo de
expansión económica y el recorte de los tipos de interés
por parte del Banco de España con la integración en el euro, del 11% en
1995 al 3,5% entre 2003 y 2005, lo que rebajó los intereses
hipotecarios y animó al endeudamiento para poder ser propietario. Las
entidades bancarias apenas discriminaban a la hora de dar
hipotecas
incluso por encima del 100%. El menor coste de la financiación disparó
la demanda y la deuda hipotecaria, a lo que la oferta respondió con más
viviendas -se llegaron a construir más de 700.000 inmuebles anuales- y
subidas de precios. La
liberalización del suelo en el 98 impulsó la urbanización y echó más leña al fuego. Poco a poco los especuladores hacían su agosto y la
sobrevaloración ganaba terreno. Ya en 2002 el Banco de España alertaba sobre ella.
No está claro en qué año exacto pudo surgir la burbuja, pero sí que
se extendió hasta agosto de 2007, con subidas de precios sostenidas que
incluso alcanzaron el 30% anual, según datos de idealista.com, y que un
reciente informe de Bruselas cifra en un 155% entre 1995 y 2007.
Todo contribuyó a un cocktail que
terminó por estallar a comienzos de 2008 con una brusca caída de la demanda,
de la producción y de los precios. Unido a otros factores como la falta
de financiación, la economía, cada vez más deteriorada, es incapaz de
absorber el exceso de viviendas sin vender y el ajuste está lejos de
finalizar. Texto extraido de www.cincodias.com